Strauss-Kahn, que llegó a las nueve de la mañana de ayer para aclarar sus vínculos con esta red, ha abandonado esta tarde las instalaciones donde ha sido interrogado y ha pasado la noche, bajo el compromiso de comparecer próximamente ante un juez, según fuentes consultadas por el periódico 'Le Figaro'.
Las autoridades le acusan de "complicidad en proxenetismo" y "encubrimiento de abusos de bienes sociales" por el denominado 'caso Carlton', en el cual se investiga una red de prostitución que proporcionaba mujeres a clientes de este hotel de lujo en Lille.
El nombre de Strauss-Kahn aparecía como cliente de este establecimiento y también como posible integrante en fiestas con prostitutas en ciudades como París o Washington. La investigación se centra, en el caso de Strauss-Kahn, en saber si éste conocía que las mujeres implicadas en estas fiestas eran prostitutas que, además, estaban siendo pagadas a cuenta de los gastos de una empresa.
En cualquier caso, Strauss-Kahn no puede ser procesado por contratar los servicios de estas prostitutas, ya que se trata de una práctica legal en Francia. Su abogado ha alegado que Strauss-Kahn no sabía de la profesión de estas mujeres puesto que no siempre es fácil distinguir a "una mujer con clase" y a una prostituta cuando están desnudas.