Superar el miedo a lo desconocido

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Cosme modolell 2

Desde el origen de los tiempos, los poderes fácticos planetarios, se han valido del miedo para dominar a las masas, y conducirlas mansamente por las sendas que ellos querían.

El miedo a lo desconocido, es natural en la persona humana, y de ello se valían en la antigüedad Reyes y Emperadores para crear una serie de mitos, aprovechándose de la incultura y desconocimiento de la gran mayoría de la población. Todas las religiones se inspiran en el miedo a un castigo eterno después de la muerte en el inframundo si uno no ha cumplido con las normas establecidas por el poder.

San Bernardo, abad del monasterio de Claraval, en la Champagne francesa, a primeros del siglo XII decía. "La novedad es madre de la temeridad, hermana de la superstición e hija de la ligereza". En una clara inducción a sus fieles a no adquirir nuevos conocimientos que les pudiera hacer dudar de los dogmas, y rebelarse contra las normas establecidas, por las que las mayorías eran esclavizadas por unas élites entre las que se encontraban los padres de la Iglesia.

Pero hoy ya no estamos en el siglo XII y la frase de Bernardo nos parece una solemne tontería, sin embargo y de una forma mucho más sutil, el miedo a lo nuevo que intuimos pero aún no conocemos sigue alimentándose, a través de sutiles mensajes en los medios de comunicación a sueldo de las grande élites mundiales, induciendo el voto hacia aquellos que pretenden que las grandes ventajas que emanaran de un mundo y una economía globalizadas queden solo en manos de unas pequeñas élites de privilegiados. Tanto es así, que las clases trabajadoras en grandes países como Estados Unidos o Gran Bretaña, votan a personajes como Donald Trump o Boris Johnson que les están proponiendo retroceder hasta las posiciones de desprotección social del siglo XIX y seguir compitiendo por una mínima parte del pastel de la riqueza que generamos, mientras unos pocos se quedan con la mayor parte.

No debemos temer al progreso, la llamada Revolución Digital, nos deparará una mejor calidad de vida, del mismo modo que lo hizo la Revolución industrial, si las mayorías dejamos de temer a lo desconocido y desde la ideas bien claras de cuáles son nuestros derechos y la parte del pastel que nos corresponde, no nos dejamos engañar por los cantos de sirena de unos privilegiados que solo saben enriquecerse a costa de la miseria de los demás.

Observen Vds. los mensajes del Partido Popular Ciudadanos y Vox, analícenlos a fondo y se darán cuenta que en realidad están proclamando seguir en la misma tesitura, esta que otorga la parte grande del pastel que entre todos generamos a unas pocas élites y que los demás debemos conformarnos con las migajas. Nos están vendiendo un sistema económico creador de desigualdad, donde los servicios sociales se privatizan convirtiéndolos en negocios y se deja el auxilio a los más desafortunados en manos de la caridad.

Observen que en cuanto ha gobernado el PP se han bajado los impuestos a los que más ganan, recortando servicios sociales, como la sanidad y la educación públicas, para compensar la bajada de ingresos. Cuando se detectó que los ingresos en el sistema de pensiones se quedaban cortos, no actuaron sobre estos para aumentarlos si no que congelaron de facto las percepciones, (suprimir el aumento automático con el IPC, y hacerlo solo un 0,25% cada año, es de facto una congelación). Observen también que en las comunidades donde Vox tiene una decisiva influencia en el gobierno, se están recortando los presupuestos en la enseñanza pública y se fomentan las corridas de toros, con lo que estamos volviendo a aquello del Pan y Circo, para tener al pueblo entretenido callado y sumiso que no se rebele contra los que lo están machacando.

Pero lo que más me indigna, es que estos discursos están calando en ciertos sectores de la sociedad, que por su incultura y falta de sentido crítico tienen pavor a lo que nos puede deparar el futuro que hoy nadie puede prever con exactitud, y ante esto optan por seguir con la cabeza gacha sometidos a los dictados de sus explotadores; sin darse cuenta que nunca se van a quedar como ahora si no que su miseria va aumentar en mucho, pues le van a quitar hasta el mínimo poder que tiene ahora, como es el de poder elegir democráticamente a sus dirigentes, por cuanto a estas élites el sistema democrático ya no les es útil en una economía globalizada, en un mundo atomizado en base a estados nación.

Debemos tener en cuenta que desde ahora, debemos tomar consciencia que la nueva sociedad surgida de la Revolución Digital, la construiremos entre todos y no unos cuantos privilegiados, debemos defender la democracia como la única forma organizativa que nos va permitir mantener nuestros derechos y aumentar nuestra parte del pastel, hasta equilibrarla con la de las élites, y debemos tener muy claro que solo a través de unas estructuras federales seremos capaces de mantener unidos a entes supranacionales, con una gran diversidad de culturas, razas y religiones que es como se está configurando el planeta del futuro.

Empecemos ya, apartando de nuestros panoramas electorales a todos aquellos que nos han estado engañando y nos siguen mintiendo para aprovecharse de nosotros. No tengamos miedo al futuro si este lo construimos nosotros.