Eric Dane está ahora más cómodo que en Anatomía de Grey

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Primero como médico, ahora en el papel de capitán de la Marina, Eric Dane trabaja de blanco. El actor, eso sí, ha metido en vereda a su faceta televisiva: deja atrás al mujeriego doctor Caliente -según los tórridos términos utilizados en el drama amoroso Anatomía de Grey- para interpretar al gélido militar Tom Chandler, sin mucho tiempo para escarceos amorosos -es responsable del destino de la Humanidad en la flamante serie de acción The Last Ship-.

 Interpreta Dane a "un hombre de familia, honorable, en un tiempo muy convulso, una persona que se compromete con el ejército", avanza el actor, entrevistado por este periódico.

Rodada en Los Ángeles y en la base naval de San Diego (California), The Last Ship se convirtió en el estreno más visto de la temporada de la televisión por cable estadounidense. Exactamente dentro de un mes, los productores retoman las grabaciones en una temporada de 13 episodios, tras los 10 capítulos de la entrega inaugural.

A pesar de la presencia constante de militares en el set de rodaje, Dane reconoce que aún no ha finalizado su periodo de instrucción: "He aprendido que mi saludo militar es realmente malo. Tengo que trabajar mucho en el gesto. Además, me tengo que acostumbrar a sacar las manos de los bolsillos. ¡Los oficiales no se meten las manos en los bolsillos cuando están hablando con la gente!".

Dane comparte protagonismo con la actriz británica Rhona Mitra, que en The Last Ship interpreta a la viróloga Rachel Scott, encargada de frenar una pandemia. Sloan no pone esta vez las inyecciones."No me metí en ese terreno. También tenemos consejeros médicos para ese tipo de escenas. Yo sé muy poco sobre paleomicrobiología, que es como se llama el área del personaje de Rhona Mitra. Me abstuve de dar cualquier tipo de opinión en ese sentido", afirma el californiano, de 41 años.

Anatomía de Grey es un caso archivado para Dane. Además, la rotunda despedida de su personaje, Mark Sloan, imposibilita cualquier regreso al centro hospitalario Seattle Grace. "Sin duda estamos hablando de dos personajes muy diferentes. Para mí, ha sido un gran cambio, pero ahora estoy más cómodo que en Anatomía de Grey. Sloan estaba más alejado de mí que este papel", explica el actor, al teléfono en Los Ángeles. "Mark Sloan suponía un reto mayor", resume.


Si antes bastaba con deslizar un bisturí, en esta nueva ficción hay que manejar un mastodóntico buque destructor. "Por suerte no me mareo. He visto a un par de personas en el rodaje que sí se han mareado y puedo asegurarte que no parecía que estuvieran pasando un buen rato", agradece.

En esta nueva serie las vidas no se salvan de una en una, como en quirófano, sino a millones. Ni el presidente de EEUU queda a salvo de la enfermedad que el último barco aspira a remediar. En tan adversas circunstancias, el equipo de las barras y estrellas, como de costumbre, asume toda la responsabilidad internacional. "Físicamente, el mayor reto fue trabajar dentro de unos trajes de goma, con máscara. Es algo muy, muy caluroso. No es lo más fácil del mundo trabajar con eso encima".

En cuanto a temperaturas, tampoco se ha podido desprender de momento del apodo de doctor Caliente, una denominación que la filtración de un vídeo íntimo del actor no contribuyó a sepultar: "Ese nombre me ha llevado a hacer esta entrevista. Es parte de mi carrera".


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