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El nuevo ERE de la base aérea de Morón llegará a los juzgados

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Después de que la plantilla anunciase la "judicialización" de los 66 despidos consumados, la organización sindical UGT celebró una reunión con los afectados para preparar las demandas individuales contra estos despidos.


En esta reunión, la organización sindical ofreció a los afectados la posibilidad de que sus servicios jurídicos se encargasen de las demandas individuales de cada afectado, solicitando para ello documentación como el contrato de trabajo, las últimas nóminas o el informe correspondiente a la vida laboral.

Este expediente de regulación de empleo, como se recordará, fue consumado el pasado 18 de septiembre con 66 despidos con indemnizaciones de 20 días de sueldo por año de servicio y un tope de 12 mensualidades. El comité de empresa de VBR teme por cierto que 375 trabajadores queden eventualmente en una suerte de suspensión de empleo y sueldo si la Administración estadounidense suspende sus transferencias a la compañía, extremo consecuencia de una ausencia de acuerdo político en los órganos parlamentarios estadounidenses en cuanto al techo de gasto de la administración.


Volviendo al nuevo ERE, aunque 'VBR' alegaba razones "productivas" para estos nuevos despidos, que suceden al ERE ya consumado en 2010 con la extinción de 119 puestos de empleo, el comité de empresa esgrime que la plantilla española de la base ha efectuado más de 3.000 horas extraordinarias en el primer semestre de este año, con un incremento global de la carga de trabajo del 30 por ciento, sobre todo en trabajos de pista y comidas.


Después de que las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos adjudicasen a 'Vinnell-Brown ant Root Spain' la gestión de los servicios de mantenimiento de estas instalaciones militares, esta empresa estadounidense emprendió en 2010 un expediente de regulación de empleo "por causas organizativas" para extinguir 286 de los 594 puestos de empleo sujetos entonces a los servicios de mantenimiento.


Durante la negociación del expediente de regulación de empleo, la compañía y el comité de empresa acordaron reducir a 150 el número de despidos, pero la destrucción de puestos de trabajo quedó después rebajada a 119 personas al ser descubierto que 31 de los trabajadores incluidos en el ERE habían causado ya baja en la empresa, extremo que por cierto investiga el Juzgado de Instrucción número 15 de Sevilla.


Ya en 2013, sonaban de nuevo las alarmas en la plantilla de los servicios civiles de la base a cuenta de una publicación colgada en el portal digital www.fbo.gov, una suerte de perfil del contratante de la administración estadounidense. Y es que, según el comité de empresa de la base de Morón de la Frontera, en esta página web fue publicada eventualmente una relación de 144 empleados de estas instalaciones, con nombres y apellidos, cuyos puestos de trabajo serían susceptibles de desaparecer en el nuevo contrato de explotación que, a finales de 2014, habrá de licitar y adjudicar la Fuerza Aérea de Estados Unidos para la gestión de estos servicios de mantenimiento.


Para el comité de empresa, todo respondería a un intento de acometer los despidos inicialmente planeados para el ERE de 2010 pero finalmente no consumados, al objeto de aproximar el adelgazamiento de la plantilla al espíritu inicial de la reestructuración laboral de 2010. Y es que aquel ERE fue inicialmente ideado para despedir a 286 trabajadores pero, como se ha informado, finalmente fueron 119 los empleados despidos.


Poco después, y por si fuera poco, las fuerzas aéreas de Estados Unidos desplegaban en esta base aérea ocho aviones militares correspondientes al contingente anunciado entonces para reforzar las operaciones militares en el norte de África, extremo que según el comité de empresa no se tradujo en contrataciones al movilizar la US Air Force a sus propios operarios.


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