Buenos días

|


275849

Alfonso José Ruiz Blanco

Experto en Comunicación y Marketing Político

@yoteasesoro


Según el psicólogo Albert Mehrabian la comunicación de las palabras representa el 7% de lo que un interlocutor recibe, un 38% está en la entonación o tono, y el 55% restante proviene de la comunicación no verbal. Mucho, muchísimo antes de que nadie sobre la faz de la tierra supiese leer y escribir, en las cuevas había la posibilidad de comunicarse con sus semejantes. Quienes visitan hoy las cuevas de Altamira reciben mensajes de unos emisores que hace miles de años que no están entre nosotros. Los códigos del emisor de antaño no difieren mucho de los del receptor actual.


Las formas más primitivas de comunicaciones gráficas las encontramos en las pinturas rupestres. Algunos estudiosos mantienen la teoría de que las pinturas en las cuevas tenían como base la creencia de que con esas imágenes de las presas se ejercía una especie de influencia en el animal y éste sucumbía ante el cazador de una manera más fácil. Esta creencia podría justificar que aquellos seres primitivos dibujasen bisontes, caballos o toros en las paredes rugosas de las cuevas.


Las primeras gráficos en prensa fueron mapas de territorios, rutas, guerras, etc. El primer mapa publicado en la prensa apareció el 29 de marzo de 1740 en el Daily Post, de Londres. Se trataba de un grabado con información del ataque del almirante inglés Vernon a la ciudad, entonces española, de Puertobello (Portobello), en el Caribe, durante una incursión inglesa contra el tráfico de oro español. Mucho ha llovido desde entonces. Hoy se puede afirmar que la fotografía informativa en prensa está condicionada en cierta forma por la aceptación en el entorno social, político o económico .


Ahora piensen qué tendría que suceder para que usted decida un día, junto a su pareja, coger a sus dos hijos y en una minúscula mochila meter lo que crean que vayan a necesitar. Pero no crean que han de llenar la mochila con utensilios que vayan a usar en las siguientes dos horas. No van a pasear al parque con sus hijos y su pareja para luego regresar a casa a la hora de la cena. Al igual que más de 350,000 compatriotas, lo que metas en esa mochila será lo que puedas utilizar durante la travesía de más de 3,700 km que es lo que separa Siria del centro de Europa. Con esa mochila a la espalda, y los hijos agarrados de la mano se cruza una zona guerra sin saber si al siguiente paso una bala de fuego cruzado acabará con tu vida, o la de algún miembro de la familia, mientras una pregunta bombardea todo ese caminar; ¿por qué Canada denegó el asilo solicitado el pasado mes de junio?. Pero la tierra tiene límites, y esos límites se llaman costa. Llega un momento en el que la única esperanza para la familia es montarse en una balsa y rezar para no ser uno más de los 3000 fallecidos que han muerto intentando pisar suelo europeo. Las mafias ganan 50.000 euros por balsa y dónde en principio sólo caben 34 personas terminan hacinadas más de 60. ¿Cuántas horas, días, semanas, meses y años dedicados a encontrar el amor de una persona con la que crear una familia? ¿Cuántas horas de insomnio por culpa de dos hijos, uno de 3 y otro de 5? ¿Cuántas visitas al médico porque cuando no estaba uno enfermo lo estaba el otro? ¿Cuánta alegría por las mañanas cuando un hijo te da un beso por las mañanas y te dice “papá buenos días?...... Cuántas palabras no necesitan ser escritas porque afloran en el subconsciente cada vez que veo la foto de Aylan Kurdi sin vida boca abajo en la arena con las olas golpeando su cuerpo y con un alma que, con apenas 3 añitos de vida, se encontraba camino del cielo con su hermano de cinco años, Gallip, y su madre Abdulah. Su padre regresa a Siria con los cuerpos inertes de sus dos hijos y su mujer. Su deseo de llegar a Europa ya no tiene sentido. Ya no habrá un “papá, buenos días” porque ese niño no se levantará aunque su fotografía haya despertado muchas conciencias que andaban dormidas.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.